La falta de sueño tiene consecuencias muy evidentes durante el día. Algunas de ellas son la tendencia a dormirse a todas horas, los cambios de humor repentinos, tristeza, irritabilidad, actitud pesimista y aumento del estrés y ansiedad.
La falta de sueño
Los ciclos del sueño son biológicamente regulados por un proceso llamado Homeostasis del sueño, que si lo simplificamos, significaría algo claro: cuanto más dormimos, menos sueño tenemos y nuestra falta de sueño es normal. Pero cuanto menos dormimos, nuestra falta de sueño aumenta.
Comúnmente solemos escuchar que se necesita dormir al menos 8 horas, lo cierto es que algunas personas necesitarán solo 7 u otras unas 9, la cantidad relativamente varía según el individuo y su estado físico tal como sucede también con niños, adolescentes y ancianos, quienes duermen de distintas maneras.
Existen diversas causas por las que un adolescente no puede dormir como se debe, una de ellas es que tenga alguna enfermedad que le impida conciliar el sueño, pero, algunas de las mas comunes son: tiene muchos deberes que realizar o pasan demasiado tiempo utilizando dispositivos electrónicos.
Con el paso del tiempo, todas esas noches que pasan sin dormir lo suficiente pueden generar déficit de sueño.
¿Qué es lo que impide a los adolescentes dormirse temprano?
Como vimos anteriormente, las investigaciones indican que los adolescentes
necesitan dormir aproximadamente 9 horas cada noche. Por lo tanto, si un
adolescente se ha de levantar a las 6 de la mañana para ir a la escuela,
debería acostarse a las 9 de la noche para alcanzar las 9 horas de sueño
nocturno. De todos modos, los estudios indican que muchos adolescentes tienen
problemas para conciliar el sueño tan temprano. Esto no se debe a que no se
quieran dormir, sino a que sus cerebros funcionan con horarios más tardíos y
todavía no están preparados para acostarse a esa hora.
Durante la adolescencia, el
ritmo circadiano del cuerpo (una especie de reloj biológico interno) se
reajusta e indica al adolescente que se duerma más tarde por la noche y que se
despierte más tarde por la mañana. Este cambio en el ritmo circadiano parece
obedecer a que los adolescentes fabrican la hormona cerebral melatonina más
tarde por la noche que los adultos y los niños, lo que hace que les resulte más
difícil conciliar el sueño.
A veces, este retraso en el ciclo de sueño es tan marcado que afecta al funcionamiento cotidiano de una persona. En
estos casos, recibe el nombre de "síndrome de fase del sueño
retrasado", también denominado "síndrome del noctámbulo". Y, si
un adolescente con déficit de sueño se lleva el móvil a la cama para navegar
por Internet o escribir mensajes hasta tarde por la noche, su exposición a la
luz también puede alterar su ritmo circadiano, resultándole todavía más difícil
conciliar el sueño.
De todos modos el cambio que se produce en el reloj interno de los
adolescentes no son la única razón de que pierdan horas de sueño, los que afectan esto en mayor medida hoy en día son:
- Uso del celular o cualquier otro aparato electrónico.
- Demasiadas tareas escolares .
- Tareas del hogar.
- Ver demasiada TV.
¿Alguna vez te has quedado dormido en clase?
Quedarse dormido en clase se puede deber a varios factores. Una razón es por el avance de tecnología, ya que le dedican más tiempo a eso que a lo realmente importante, como la escuela y los estudios, o ¿acaso nunca te has quedado tarde en el celular? Yo sé que yo si, y cuando lo hago, me es muy difícil despertar por la mañana para alistarme para ir a la escuela.

Pero también hay otros factores que causan la falta de sueño en los adolescentes, y es una de las razones contraversiales que existe entre los adolescentes y estudiantes en general, la tarea, si, la tarea ¿nunca te has quedado hasta la madrugada haciendo tarea, o incluso ni duermes por ese mismo motivo? O a veces incluso por el mismo estrés hace que perdamos el sueño y sea difícil dormir.

Pero también hay otros factores que causan la falta de sueño en los adolescentes, y es una de las razones contraversiales que existe entre los adolescentes y estudiantes en general, la tarea, si, la tarea ¿nunca te has quedado hasta la madrugada haciendo tarea, o incluso ni duermes por ese mismo motivo? O a veces incluso por el mismo estrés hace que perdamos el sueño y sea difícil dormir.
Todos estos son los factores que provocan el que no podamos conciliar el sueño por las noches y, si no son controlados, llegara al grado en el que nos ocasionen enfermedades; tales como el insomnio y la apnea del sueño.
Pero...
¿Qué es el insomnio?
El insomnio es un trastorno común del sueño, es una alteración en el ciclo normal de descanso, que se traduce en no poder dormir.
Las personas que sufren de insomnio tienen dificultades para quedarse dormidas, para continuar durmiendo o para hacer ambas cosas. A consecuencia de esto, duermen muy poco o muy mal. Por consiguiente, al despertar no se sientan con la suficiente energía para realizar las actividades que se presentan durante el día.
Las primeras señales se desarrollan a menudo en el cambio de la adolescencia a la edad adulta. Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha constatado que un 10% de los jóvenes entre 16 y 25 años tiene todos los síntomas, tanto diurnos como nocturnos, del insomnio crónico, que se diagnostica tras pasar al menos un año entero sin poder dormir.
Es un trastorno muy importante y frecuente en el que las vías respiratorias se obstruyen repetidamente durante el sueño de la persona en cuestión.
Las personas que sufren de insomnio tienen dificultades para quedarse dormidas, para continuar durmiendo o para hacer ambas cosas. A consecuencia de esto, duermen muy poco o muy mal. Por consiguiente, al despertar no se sientan con la suficiente energía para realizar las actividades que se presentan durante el día.
Las primeras señales se desarrollan a menudo en el cambio de la adolescencia a la edad adulta. Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha constatado que un 10% de los jóvenes entre 16 y 25 años tiene todos los síntomas, tanto diurnos como nocturnos, del insomnio crónico, que se diagnostica tras pasar al menos un año entero sin poder dormir.
Una noche sin dormir no quiere decir que se tenga insomnio, ya que el problema surge cuando esto se repite en numerosas ocasiones y en un periodo prolongado. Se distingue entre insomnio transitorio (dura menos de cuatro semanas), a corto plazo (de cuatro semanas a entre tres y seis meses) y el crónico (más de seis meses). Las cifras del trabajo español coinciden bastante con las del insomnio en adultos que, según los investigadores, hoy se sitúan entre el 6% y el 15%.
¿Qué es la apnea del sueño?
Es un trastorno muy importante y frecuente en el que las vías respiratorias se obstruyen repetidamente durante el sueño de la persona en cuestión.
Dentro de los síntomas de la apnea del sueño encontramos que las personas que la padecen suelen encontrarse somnolientas durante el día, en especial después de una comida o mientras conducen, leen o están inactivas.
Las personas que padecen apnea del sueño generalmente presentan ronquidos de gran intensidad. El ronquido está presente durante años, antes de que se presenten los síntomas. Estos ronquidos originan una gran presión en la vía aérea al introducir el aire con la respiración; es decir, durante la inspiración. No todas las personas que roncan van a sufrir este síndrome, pero aquellas que lo manifiestan suelen roncar.
Además
de todo, en la adolescencia padecer de esta enfermedad puede traernos
serios problemas. "Si no se trata, [la apnea obstructiva del sueño]
tiene un impacto negativo en la capacidad de los jóvenes de regular su
conducta, emociones e interacciones sociales", señaló en un comunicado de
prensa de la Academia Americana de Medicina del Sueño (American Academy of
Sleep Medicine) la autora líder del estudio Michelle Perfect, profesora
asistente de estudios sobre la discapacidad y psicoeducativos. "Esas
conductas pueden interferir con su capacidad de cuidarse a sí mismos y
participar en conductas socialmente adecuadas, habilidades necesarias para
tener éxito en la escuela".











